sábado, 17 de mayo de 2014

ADIÓS SIN FANTASMAS

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 El son de los asombros
                             ADIOS SIN FANTASMAS
                                                                 Tomás Martín Tamayo
                                                                 tomasmartintamayo@gmail.com


A partir de ahora mi columna sabatina, publicada bajo el genérico “La calma del encinar”, dejará de aparecer en HOY. Aún así, al despedirme de los sitios que quiero, nadie me ha echado, prefiero irme de puntillas, pero sin dejar rastros de deslealtad. Y es el caso porque el goteo de críticas al periódico continúa una semana después e incluso en la noche del viernes tuve que pedir a unos amigos que desistieran de organizar en las redes sociales una recogida de firmas. Esta salida, no exenta de afecto sincero, puede tener muchas lecturas, aunque yo, hasta ahora, no he dicho absolutamente nada. La razón última, la verdadera, ya la manifestó el pasado sábado el propio director del periódico en una red social al catalogarla como un problema de comunicación. Así ha sido, esa es la verdad, fue un problema sin importancia, perturbado posteriormente con una mala “conexión”.  Y eso fue todo. La música surge del ruido

 En honor a la verdad, quiero aclarar  que la censura a la que se está aludiendo con interesada insistencia, no ha interferido en nada y para nada. Yo he escrito en HOY con absoluta libertad y en ningún momento me he visto censurado, como lo evidencian mis propios artículos, siempre incómodos al poder. He sido libre para elegir el tema, el fondo y la forma y cuando intentaron callarme, unos y otros, el director actual y los que le precedieron, antepusieron la independencia del medio a los intereses económicos. No olvidemos que HOY es un medio privado. Ha habido, claro, en tantos años, ocasiones en las que la publicación de algún artículo o alguna expresión concreta no se consideraron oportunas y en esas contadas ocasiones, como ocurre en todos los medios serios, el director decidió. Pero esto, que fue lo que ocurrió el pasado sábado, nada tiene que ver con la censura.

Además, tengo que reconocer y proclamar que jamás se me ha hecho una sola indicación para guiar mis opiniones, ni siquiera cuando no eran coincidentes con las de la línea editorial. En un periódico con censura yo no habría aguantado media hora y en  HOY, con algunas pausas, he estado 32 años. HOY, dígase lo que se diga, es un periódico que no se ha sometido a nada ni a nadie, que  ha defendido a ultranza su independencia y, dentro de él, la de sus columnistas. Esa ha  sido mi experiencia a lo largo de más de 2.300 artículos y aunque ahora haya faltado fluidez en la comunicación y haya sobrado, según creo, calor para mi sensible epidermis, no puedo irme dejando la duda  sobre el rigor y la independencia de un medio que se ha caracterizado siempre por defender los intereses de Extremadura, a veces mucho más que sus representantes políticos y pagando un alto precio por ello. Es también el caso de algunos columnistas, que nos hemos puesto en el ojo del huracán del poder por opinar libremente. Escribir en HOY, como yo lo he hecho, no me ha salido gratis y muchas veces me he preguntado si compensaba ejercer la libertad de expresión pagando tan alto peaje.
 
 Sé que, por aquello del “excusatio…”, me pongo al frente de una manifestación que no he convocado y en la que no he participado y sé que tampoco faltarán interpretaciones sesgadas de estas líneas, pero a estas alturas todo eso me afecta poco. Más bien nada. La única verdad es que, al margen de discrepancias puntuales,  en HOY jamás he sido censurado. Y ya está.


Los que quieran pueden seguir leyéndome en mi blog, “Cuentos del día a día”, que ya cuenta con 1.223  suscriptores, y en las redes sociales. Sin fantasmas, respiremos hondo que la vida sigue. Aunque nunca sigue igual.

3 comentarios:

Elena Arbalejo Pradies dijo...

Te despides como un caballero, con nobleza y lealtad, feliz nueva etapa..abrazos.

Francis Negrete dijo...

Gran pérdida para el periódico HOY. Te leeremos donde quiera que escribas, Tomás.

Anónimo dijo...

Sera un placer recibir sus comentarios en mi correo...su pluma es audaz, firme y viva...Un trabajo digno de admirar y con orgullo de haberlos leido..